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domingo, 28 de abril de 2013

Llueve...


Llueve...
Gobierno ladrón... ¡pero era necesario tenerlo aquí en Centro África!

En teoría hay gobierno. Pero en la práctica sigue sucediendo de todo. El presidente autoproclamado, después del golpe de estado, junto con el primer ministro han hecho un nuevo gobierno. Con muchos ministros y todo lo demás. Pero la situación en el país, más de un mes después del golpe de estado, sigue siendo caótica, y ahora ya es trágica. En Bangui continúan los saqueos y disparos, y lo mismo un poco en todo el país.

El viernes, a las 20'40 suena el teléfono. El P. Mario me informa que los rebeldes han vuelto a Yolé, el seminario en el que viven y estudian unos ochenta chicos. Miedo, disparos, hurtos y amenazas.
Gracias a Dios, ningún herido o peor.

Esta semana, aquí en Bozoum, han matado a un maestro. Los rebeldes marcharon a un poblado para buscar un coche escondido por un comerciante, y una vez que llegaron cogieron preso al maestro, le han atado y golpeado para que les indicara el lugar. Después lo han matado, Y ese mismo día los rebeldes andan de arriba a abajo con el coche por la carretera principal...

No hay justificación alguna para todo esto. Solo la maldad y la incapacidad del que  quiere el poder, sin asumir ninguna responsabilidad.

Como decía Gandhi:

"EL HOMBRE SE DESTRUYE CON LA POLÍTICA SIN PRINCIPIOS, CON LA RIQUEZA SIN TRABAJO, CON LA INTELIGENCIA SIN SABIDURÍA, SIN CARÁCTER, CON LOS NEGOCIOS SIN MORAL, CON LA CIENCIA SIN HUMANIDAD, CON LA RELIGIÓN SIN LA FE, CON EL AMOR SIN EL SACRIFICIO".












miércoles, 24 de abril de 2013

Algunas semanas después...


 



 





Han pasado ya semanas desde el golpe de estado... pero todavía ¡estamos en el caos!

El sábado pasado, un Consejo de Transición (que debería representar a todo el país) eligió por aclamación al único candidato a la Presidencia, que era el presidente autoproclamado...
Mientras tanto los saqueos continúan y los asesinatos. El sábado y el domingo pasados en particular, los rebeldes entraron en algunos barrios oficialmente para desarmar a la población, pero en realidad robaban todo lo que tenía un poco de valor. Hubo alguna reacción, y los rebeldes desaparecieron. Balance: unos veinte muertos durante el fin de semana. Entre estos muertos, también niños, que estaban en una iglesia que fue atacada con tiros de mortero...
También pasa esto en el resto del país. Los padres capuchinos han tenido que abandonar la Misión de Golfo; y todas las demás ciudades, quien más quien menos, padece daños y miedo a causa de estos rebeldes. No se comprende lo que quieren hacer. Están destruyendo todo: administración, economía, política...
Desgraciadamente, los políticos (¡¡¡también aquí!!!) brillan por incapacidad y oportunismo...
La única voz que se alzó con fuerza y valor fue la del arzobispo de Bangui.
En la homilía del domingo pasado y en la entrevista en Radio Vaticana (que podéis leer aquí: http://it.radiovaticana.va/news/2013/04/20/caos_in_centrafrica._l%E2%80%99arcivescovo_di_bangui:_la_popolazione_/it1-684688),
no ha tenido miedo de decir lo que está sucediendo, y que él ve todos los días al visitar a su gente.

       Dice: “El martes pasado, todo el barrio se vació: había un miedo terrible, como si quisieran incendiar todo. Yo mismo acompañé a pie a algunos niños para ayudarles a pasar la carretera: todos los niños tenían miedo... Psicosis, escenas de angustia... Yo me pregunto, ¿cómo será posible aceptar el trauma causado también a los niños, los más pequeños, que representan el hoy y el mañana de un país? Sencillamente viendo las armas, oyendo los tiros o los vehículos que viajan a alta velocidad, ¡todos los niños tienen miedo! No hay confianza. Pero entonces, ¿con quién es posible trabajar? Estas son las preguntas que debieran hacerse los nuevos responsables. Es el momento de crear un momento de confianza. Es el momento de que las personas se sientan seguras: es lo que esperamos nosotros de los responsables políticos. Actualmente tenemos la impresión de que los rebeldes de "Seleka", que detentan todo el poder, pueden hacer lo que les viene en gana.  Ha llegado el momento en que, ahora de modo regular, se puedan acuartelar, confinar y desarmar, para que la población pueda ocuparse de sus propias cosas".

Intentamos de todos modos ir hacia adelante. Las obras para la construcción del Centro para acoger a los alumnos de nuestro liceo que vienen de lejos está siempre activa (podéis ver las fotos debajo).
El miércoles fui a Bouar, a 250 kilómetros de aquí, para ver a los hermanos y a las comunidades que están por allí abajo. Fue la ocasión también para encontrar a los miembros de la Comisión Justicia y Paz, con los que hemos hecho un balance de la situación, y buscado qué hacer. Tanto inmediatamente ahora (con la denuncia de todos los tipos de violencia y abuso), como en el futuro, para ayudar a la gente, a los cristianos y, sobre todo, a los jóvenes y construir un futuro y a poner las bases para una renovación profunda de las mentalidades...
Hoy domingo, para celebrar la primera misa a las 6'30, he marchado a pie a la capilla de San Juan. Solo tenemos un coche, porque los otros los hemos escondido por miedo a que nos los roben los rebeldes...
Por la tarde, nos hemos reunido el comité parroquial Cáritas y Justicia y Paz, para hacer un primer balance de la situación, y para ver si se puede hacer algo para que al menos las escuelas estatales puedan reabrir...
Y seguimos adelante, despacio, con un poco de miedo, pero con mucha confianza. Jesús ha dicho hoy en el Evangelio que no nos dejará caer en las manos de quien nos quiere hacer mal, pero también por las oraciones y la simpatía de tanta gente. ¡Gracias!
 








lunes, 15 de abril de 2013

Guerra y paz






            En esta semana, como desde hace bastantes meses a esta parte... se alternan notas de alegría y, desgraciadamente, muchas (demasiadas) notas de dolor y de tristeza...
            Mientras en el resto del país la situación se mantiene, por desgracia, siempre demasiado tensa, aquí en Bozoum vivimos en una relativa calma... ¿A qué es debido? Probablemente a la voluntad de la gente, pero también a la presencia del cónsul del Chad... gracias a él los rebeldes se marchan siempre que vienen a Bozoum...
            El lunes reemprendemos los trabajos de la cantera para construir las casas para los alumnos que vienen de lejos... ¡Esperamos!
            El miércoles, a las 5, nos pusimos en la carretera José (el mecánico), Christin (el responsable de la Cajas de Ahorro) y yo. Dirección: NDIM, un lugar a 160 km en el norte, con malas carreteras y ¡con peores puentes!
            A las 8 llegamos a Bocaranga, donde hay una parroquia de Capuchinos y una casa de Hermanas de la Caridad. En esta ciudad los rebeldes han saqueado la base de una ONG americana, IRC, que se ocupaba de escuelas, sanidad, pozos, etc...
            Al salir de Bocaranga, encontramos un coche cargado de rebeldes... con metralletas, cartucheras, gafas de sol... Inquietante... Pasamos adelante como si no pasara nada...
            A las 9 estamos en Ndim. Aquí hay una comunidad de Capuchinos y una de Hermanas de la Misericordia. Están bien, pero todos están preocupados, y muy tensos... Vivir durante meses bajo tensión y miedo... es muy duro.
            También ellos, como nosotros, han reabierto las escuelas y en Bocaranga intentan dar a los niños la impresión de una cierta normalidad.
            Vamos a ver la Caja de Ahorro, que la semana anterior, el 4 de abril, fue atacada y saqueada por los rebeldes.
            Los rebeldes han arrancado las rejas y destruido las puertas de madera y han entrado. Han arrasado lo que han encontrado, rompiendo armarios y cajones, e intentando abrir la caja fuerte.
            No lo han conseguido, pero entre el material (tres baterías para la instalación de paneles solares, calculadoras, sillas, libros y registros) y dinero contante (unos 1.000 €), han causado daños por valor de más de dos mil euros, pero sobre todo impiden la continuación de esta iniciativa...
            Después de la comida, marchamos de vuelta. Llevamos con nosotros a algunos de los alumnos de nuestro liceo que habían ido a casa de vacaciones. Pero, lo más importante, viene con nosotros Pedro, un chico de catorce años, a quien trajimos aquí para que lo curaran las Hermanas de desequilibrios psicológicos (no hablaba, tenía reacciones extrañas) . Gracias a Dios y al trabajo de las Hermanas, ahora está bien y lo llevamos de nuevo a su casa.
            El jueves, después de comer, tuvimos el Consejo de los Profesores para el segundo trimestre, y ayer por la mañana distribuimos las libretas de notas...
            El viernes, por la tarde, organicé un momento de formación y reflexión para los jóvenes, sobre problemas actuales, buscando ayudarles a que lo comprendan y, sobre todo, a reflexionar...
            También ayer, sábado, recibimos por desgracia dos malas noticias: los rebeldes habían atacado el convento de Bangui, por la mañana, y el seminario de Yolé, por la tarde...
            En Bangui, gracias a la intervención del arzobispo y de amigos, consiguieron librarse de lo peor: los rebeldes se marcharon después de haber roto los cristales de algunos coches...
            En Yolé la situación fue más dura. A las 20 horas del sábado por la tarde llegaron dos rebeldes armados, acompañados de un joven de Bouar. Tomaron como rehén a un enfermero e hicieron que se les abriera el portón. Exigían dinero y nos amenazaron esperando un golpe de suerte. Mientras tanto, los Padres lograron avisar a Bouar (que dista 8 km). El mensaje fue lanzado también por la radio local, Radio Siriri, y algunos amigos fueron a buscar al jefe local de los rebeldes y le llevaron a Yolé con algunos elementos. Estos, apenas llegaron, se pusieron a disparar, creyendo que los rebeldes estaban aún dentro (pero mientras se marcharon)... Balance: mucho miedo, alguna señal en las paredes y, afortunadamente, ¡¡¡ningún herido o peor aún!!!
            El problema es que en Yolé hay ochenta chicos, de las escuelas medias y del Liceo, y ahora los Padres que están allí (el P. Enrique, el P. Mauricio y el P. Marcos) tienen que afrontar el dilema de quedarse o al menos los chicos...
            Esto, después de tres semanas de golpe de estado, es una señal clara de la incapacidad de los nuevos amos para administrar el país...






jueves, 4 de abril de 2013

¿Por qué nos quedamos?


El día de Pascua me llama por teléfono un primo mío y me dice (rigurosamente en piamontés): "Fate nen masè, pitost ven via" (No consientas que te maten, así que vente para acá).

Yo le respondo que todo estaba tranquilo, aunque no lo estaba...

Cuando un país está en una situación como Centro África, todo puede suceder. La rebelión ha conquistado una ciudad después de otra y, sin lugar a dudas, se ha repetido el estrago de los saqueos y de la destrucción..

Cuando hay una agitación, los primeros que escapan son las autoridades civiles y las militares... Los mismos que hasta ayer se hacían los prepotentes y fanfarrones con  los débiles, hoy se hacen pequeños e invisibles...

También los médicos, los enfermeros, los docentes... en breve la ciudad quedó desguarnecida.

Un silencio irreal, y todos en espera de lo peor... Todo rumor es sospechoso... una moto mete miedo, un perro que ladra... ¿qué será? Circulan la noticias... los rebeldes están aquí, están allí; han hecho esto y lo otro... Buscan al P. Aurelio, buscan el coche...

Después comienzan los disparos. El corazón empieza a latir descontrolado, dolor de estómago, dolor de vientre... es como si el cuerpo cediese al miedo, mientras la cabeza intenta razonar... aunque no siempre se consigue...

Y cuando la situación se hace más difícil, cuando te das cuentas de estar entre las pocas "personalidades" que han quedado... te preguntas por qué...

Porque la gente tiene necesidad de un Padre, de una Madre, de una Hermana. Aunque no hagas nada, ya el solo hecho de estar, da esperanza y ayuda. Es como estar junto a un enfermo, o un niño que duerme. Sabe que estás. Y tu presencia es también la señal de otra Presencia...

Porque sabes que si te vas, lo que has construido en tantos años corre el peligro de ser destruido: escuelas, hospitales, cooperativas agrícolas, la Caja de  Ahorro... Todo puede ser destruido en poco tiempo. Y temes que ya no habrá más ánimo y medios para comenzar de nuevo.. Y no te importa tanto porque lo has hecho tú, sino porque en todo esto está el trabajo hecho con la gente, la educación y la formación que ves crecer muy lentamente, y que corre el peligro de quedar bloqueada definitivamente...

Porque sabes que Él está siempre a tu lado, también cuando la barca parece estar a punto de hundirse...

Porque de vez en cuando llega un hombre, llega una mujer, que te dice: ¡Gracias por quedarte! O un niño, que ha podido ir a tu escuela y, a pesar de todo, te mira y te sonríe...

Y entonces tú, a pesar del miedo, del dolor de vientre, las noches medio pasadas en blanco, entiendes que has estado haciendo algo hermoso e importante: ¡estás ofreciendo la caricia del Nazareno a cuantos más la necesitan!
¿Valor? Un poco, pero lleno de mucho miedo. ¡Pero también de la Presencia de Alguien que no nos abandona nunca!




Aquí ... Caisse d'Epargne y el crédito del Ndim (160 km Bozoum) que abrió el año pasado, que fue saqueada por los rebeldes ...

afortunadamente ... no podían vaciar la caja, que estaba vacío ...













 y aquí estamos Bozoum el día de Pascua.

Ayer reabrir las escuelas .... sino que también es la resurrección ...





lunes, 1 de abril de 2013

Pascua 2013

... y lo hemos hecho también este año, ¡a pesar de los rebeldes, el miedo y todo los demás! 
      Gracias a Dios, hemos celebrado una bonita Pascua: ayer, por la noche, la gran vigilia. con más de ciento veinte bautismos.
      Y la Palabra de Dios que nos ha ayudado a vivir la esperanza de Dios en la vida de todos los días, con el pueblo de Israel que veía llegar los soldados de Egipto... y Baruc que nos recuerda solo un pueblo en paz con Dios puede esperar en la paz.
      Y luego el evangelio de la Resurrección, con las mujeres (cuyos nombres y apellidos, como para subrayar un testimonio directo y comprobable por parte de los lectores de Lucas) que se convierten en los primeros testigos del Resucitado.

      Esta mañana, la solemne Misa pascual. Nos encontramos con un batallón, entre monaguillos (25) y danzantes (30), catequistas, etc., alrededor de los que han recibido el bautismo esta noche. Y volvemos a prensar en el gran don de la fe, que hay que cuidar con delicadeza, como una pequeña planta, que es un pequeño principio, pero que, con Cristo, ¡puede producir grandes frutos!
      Y después de la misa, los bautizados marchan acompañados de sus amigos y familias para hacer fiesta en los barrios.
      Y la música y los cantos, que habían llenado la plaza, descienden para llenar poco a poco toda la ciudad.

         ¡Felices Pascuas también a vosotros!